Imagen es coherencia. ¿pero, es también “verdad”?
Apuntes de la madrugada. Cuando trato de elaborar ciertos esquemas, es imposible que resulten conclusivos. O lo que es lo mismo, cuando trato de lograr una imagen verbal de un problema, no espero de él “verdad”. Busco “verdad”, pero asumo el error de las “conclusiones”. He de infringir esta locura a fin de entender. Nuestra manera de utilizar el lenguaje dista de nuestra manera de entender y organizar las oraciones en una única palabra; esta actitud es mucho más plástica -y por eso es capaz de reexplicar los juegos de lenguaje- que nuestra actitud subsecuente de crear tiempo-lengua-espacio. Quizás todo eso sea un problema de “movimiento”. De como concebimos nuestra propia percepción (o de cómo no la concebimos). En resumen -quizás arriesgado- problema de una cultura religiosa muy poco maleable, empezando por lo que estamos acostumbrados a entender por religión*.
Texto. Cosa. Hueco. Mudo. Caminos, hacia esta limitación de espacio. Limitación ficticia de espacio. Fronteras. Forma. Inteligencia. ¿Verdad o Razón? ¿Verdad o Proceso? ¿Verdad o Repetición? ¿Logaritmos!
* situ-ación de religión: no la religión de los “otros”, la “religión impuesta”, “enseñada”, “aprendida”, “estática”, pero sí una “religión práctica”, “mutante”, “mis creencias”, mi religión personal que siquiera traigo a la conciencia pues está en constante construcción; en constante repetición “a camino de”.